Peter Winnen (1957, Ysselsteyn) fue un ciclista neerlandés, profesional entre los años 1980 y 1991. Buen escalador, ganó dos etapas del Tour de Francia en la mítica cima de Alpe d’Huez, en 1981 y 1983. Es en esta carrera donde más destacó, terminando 3º en la general de 1983, 4º en 1982 y 5º en 1981. Tras retirarse del ciclismo profesional, Winnen se dedicó a estudiar historia del arte y se convirtió en periodista deportivo. Escribe regularmente columnas para NRC Handelsblad, Fiets y De Standaard. Tiene una amplia obra publicada en neerlandés, con otros títulos como Valse start, Stoempwerk, Het snot voor ogen, Pedaalridder, Windbreker, Koersdagen y God of duivel.
La vida de Peter Winnen se puede leer como una novela. Creció con un solo sueño: convertirse en ciclista. Se convirtió en uno de los ciclistas holandeses más exitosos y famosos de todos los tiempos. Sus majestuosas victorias en el Tour de Francia fueron de lo más destacado en la historia del deporte holandés.
En De Santander a Santander, Peter Winnen describe su ascenso y carrera deportiva con sus propias palabras. Desde los sueños ciclistas de un adolescente y los primeros años como amateur, su introducción en el mundillo ciclista y el debut como ciclista profesional, hasta el Tour de Francia, las primeras victorias, los esfuerzos inhumanos, los medios de comunicación, la relación con las mujeres y el dopaje. Es la historia de un gran sueño que por momentos se convirtió en pesadilla. También es la historia de un hombre cuyo talento como ciclista solo se compara con su talento como escritor. Un libro con una estructura epistolar y un estilo directo y particular, que por fin podrá leerse en castellano.
Hemos activado la preventa en nuestra web y todos los pedidos que recibamos antes del 25 de marzo serán enviados sin gastos de envío. Además, ya podéis leer las primeras páginas del libro en este ENLACE.
https://i0.wp.com/www.librosderuta.com/blog/wp-content/uploads/2022/03/005_Winnen_twitter-1.jpg?fit=1200%2C628&ssl=16281200adminhttps://www.librosderuta.com/blog/wp-content/uploads/2017/02/logo-blog-2017.jpgadmin2022-03-17 16:23:002022-03-17 14:34:34DE SANTANDER A SANTANDER. Por fin podremos leer a Peter Winnen en castellano
El domingo 20 de febrero arranca una nueva edición del Tour de Ruanda. Este año con la participación del equipo Burgos-BH, entre otros, con ciclistas como Ángel Madrazo que estarán en la línea de salida y llevan un par de días ya en el país.. Aprovechamos la circunstancia para repasar la historia y el nacimiento de esta prueba.
En África, las competiciones ciclistas se establecieron, sobre todo, en las colonias italianas y francesas. Eritrea, entonces ocupada por los italianos, sigue hoy en día dando grandes ciclistas pero en la 1ª edición del Giro de Eritrea que se disputó en 1946, la participación estuvo prohibida a los propios eritreos. Otro país que posto hace más de medio siglo fue Burkina Faso. En 1959, el país conocido por aquel entonces como Alto Volta celebró su independencia de Francia con un critérium, invitando a estrellas del momento como Jacques Anquetil y un Fausto Coppi ya en decadencia. Allí enfermó Fausto de malaria. Fallecería poco después.
En Ruanda las primeras carreras llegaron en los 60. Como en Eritrea, también entre ‘muzungus’: blancos. En 1977, al inaugurarse un pequeño tramo de asfalto en la frontera con Tanzania, el Gobierno decidió celebrarlo a lo grande: con una carrera, que luego se convertiría en una importante prueba: el Tour de l’Est. Fueron 300 km a recorrer en 2 días. Cerca de Kigali se disputaban otras carreras cortas, además de una prueba entre dicha ciudad y Butare, llamada ‘Ascension des Mille Collines’. No en vano, el país destaca por sus múltiples colinas.
En los 80, la influencia china era cada vez mayor, y entre otras cosas, mejoraron las carreteras. En 1988 la Federación de ciclismo organizó una carrera por etapas que sería la precursora del actual Tour de Ruanda, e incluso es considerada algunas veces su primera edición. Ganó Célestin N’Dengeyingoma. En 1989 se disputó la edición inaugural con el nombre actual, con tres equipos seleccionados del propio país, y los equipos nacionales de Kenia, Uganda, Burundi, Tanzania y Zaire. El local Omar Masumbuko fue el vencedor. Repitió en 1990. Pero esta edición de 1990 se vio recortada drásticamente por las tensiones políticas. Los tambores de guerra sonaban bien cerca. El conflicto fue a más en 1991 y no habría nuevas ediciones en algunos años. Guerra. Muerte. Genocidio. El ciclismo pasó a segundo plano cuando se luchaba por sobrevivir.
En 2001 volvía a ponerse en marcha el Tour de Ruanda. Más o menos, las bicicletas de carreras que pudieron montar se repartieron entre los jóvenes que parecían más en forma… Bernard N’Sengiyumva fue el vencedor de esta precaria edición. Desde entonces, la carrera ha ido creciendo y ha mostrado al mundo imágenes icónicas de una afición volcada con el ciclismo y ascensiones ya mundialmente famosas como el muro de Kigali.
Cada vez más ciclistas y equipos extranjeros y de más nivel han acudido al Tour de Ruanda. También españoles. De hecho, el español Cristián Rodríguez se convirtió el pasado año 2021 en el primer europeo en ganar la clasificación general de la prueba. Corrió la prueba con el equipo francés Total Energies. Convertida ya en un país de referencia para el ciclismo en África, la UCI confirmaba también el pasado mes de septiembre que en Ruanda se celebrarán los Mundiales de Ciclismo 2025. Será el primer país de África en acogerlos.
El futuro aguarda, pues, grandes noticias para el ciclismo en Ruanda. Pero para los que queráis saber más de su historia, os recomendamos el libro La tierra de las segundas oportunidades. Un fascinante libro de Tim Lewis sobre el ciclismo en Ruanda. Repasa genialmente la historia de un país que se levanta tras la guerra y en el que la bicicleta sirve para cambiar vidas. Como la de Adrien Niyonshuti, que llegó al World Tour de la mano del Team Dimension Data. O la del inventor del mountain bike Tom Ritchey o la del primer estadounidense en disputar el Tour de Francia: Jock Boyer.
https://i0.wp.com/www.librosderuta.com/blog/wp-content/uploads/2022/02/463765342_0d2c08f052_o.jpg?fit=2292%2C1895&ssl=118952292adminhttps://www.librosderuta.com/blog/wp-content/uploads/2017/02/logo-blog-2017.jpgadmin2022-02-19 08:07:002022-06-17 18:08:40Ruanda. El corazón del ciclismo de África
No es la primera biografía que se publica de él, ni mucho menos, pero la verdad es que nos sorprendía llamativamente la falta de bibliografía moderna en castellano sobre el mejor ciclista de todos los tiempos, Eddy Merckx. Desde sus años gloriosos a finales de los 60 y la década de los 70, el ciclista belga ha hecho correr ríos de tinta en periódicos, revistas, libros y publicaciones de todo tipo. Es el equivalente en el ciclismo a lo que supuso y todavía significa un nombre como Muhammad Ali en el boxeo o Pelé en el fútbol. Unánimemente considerados los más grandes, y respetados como tal. También en castellano se ha escrito mucho de Eddy Merckx y de sus batallas. En España se ha escrito, sobre todo, de los enfrentamientos que tuvo con el Tarangu en el Giro o con Ocaña en el Tour de Francia, pero hace años que no había ninguna completa biografía de Eddy Merckx disponible en librerías.
Por eso, teníamos claro que íbamos a publicar una biografía del Caníbal. Y hemos optado por traducir una detallada biografía que escribió al autor británico William Fotheringham hace unos pocos años, en base a numerosas entrevistas que ha tenido con el protagonista y con otros ciclistas de su época, además de con otras personas que tuvieron o tienen contacto directo con él. Además de repasar sus principales victorias al detalle, se centra en aquellos días que se convirtieron en los principales hitos de su exitosa carrera.
Además, intenta averiguar el porqué o las razones de su actitud en carrera; tan irracional, tan implacable, tan letal. ¿De dónde surge esa hambre de victoria? Para ello, realiza a lo largo del libro un análisis muy completo de su personalidad y rasgos psicológicos, que nos muestran al hombre apuesto, sensible y sorprendentemente ansioso que se escondía detrás del deportista.
El libro saldrá a la venta el próximo 29 de noviembre, pero hemos abierto ya la PREVENTA. Como oferta de lanzamiento, todos los pedidos que recibamos antes de esa fecha saldrán sin gastos de envío.
Y para abriros el apetito, a continuación os ofrecemos un extracto del libro en exclusiva. En el mismo se relata como se fraguó el fichaje de Merckx por el FAEMA para ser ya líder único de ese equipo. A partir de entonces, sería el líder indiscutible de todos los equipos por los que pasó:
«Lo más importante que le sucedió a Merckx a lo largo de toda esa primavera, en términos del futuro a largo plazo, no fue ninguna carrera. Fue una reunión en la estación invernal de Cervinia entre el belga y una pequeña delegación de italianos entre los que estaban Enrico Giacotto, quien durante un corto espacio de tiempo había sido el director de Coppi en el Carpano y ahora era el director del Faema, y el fallecido Nino Defilippis, un exciclista de cierta calidad que había corrido para Giacotto. Defilippis recuerda en sus memorias que «quería mi opinión. La idea era traer a Merckx a un equipo italiano. Por entonces, todo el mundo lo consideraba un nuevo Van Looy, un gran campeón para las clásicas, pero de valía incierta en las carreras por etapas. Giacotto quería verlo escalar, fijarse bien en él, ver de qué estaba hecho».
«Era sorprendente: la fuerza que emanaba, cómo tomaba las curvas, cómo pedaleaba. La subida a Cervinia no es nada sencilla, pero recuerdo que cuando se bajó de la bicicleta me miró y me preguntó qué posición tenía esta ascensión entre las grandes ascensiones alpinas. Fue su forma de demostrarnos lo fresco que había terminado. Llevé a Giacotto a un lado y le pregunté si tenía un bolígrafo y un trozo de papel, por pequeño que fuera, para lograr que ese muchacho firmara de por vida, sin hablar de cifras, darle un cheque en blanco. Era un prodigio. Y como se vio después Giacotto no lo dejó escapar». Giacotto no era el único director deseoso de conseguir los servicios de Merckx: Geminiani y el Bic volvían a estar al acecho. Como recuerda Geminiani, en la Milán-San Remo se dio cuenta de que Merckx no estaba contento en el Peugeot, y sabía que Bic buscaba un reemplazo para Anquetil. La compañía de bolígrafos no consideraba que Merckx valiera los 25 000 francos franceses que pedía y prefirió contratar al holandés Jan Janssen, que por entonces era un talento mucho más consagrado. Geminiani pudo dirigir por fin a Merckx al final de su carrera, pero cuarenta y cinco años después seguía furioso porque se le hubiera escapado en sus años de formación.
Faema no era un equipo normal y corriente. Tenía tanta historia como el que más, dado que fue creado a comienzos de la década de los cincuenta, cuando el hombre que dirigía la compañía de cafeteras Faema, Carlo Valente, comenzó a invertir en los deportes. Lo hizo primero en el boxeo, y después única y exclusivamente en el ciclismo, contando con el antiguo campionissimo Learco Guerra como director deportivo. Cuando de Defilippis y Giacotto fijaron la vista en Merckx, las distintas escuadras de Faema habían contado con grandes ciclistas: Federico Martín Bahamontes, Charly Gaul -quien vestiría el distintivo maillot con el logo de diamante del descendiente del Faema EMI- Hugo Koblet y, sobre todo, Van Looy, el antiguo jefe de Merckx en el Solo. Giacotto también era una leyenda: su forma de trabajar no daba importancia a las tácticas, sino que les preguntaba a sus ciclistas su opinión y les daba la libertad de hacer lo que quisieran. «Era un adelantado a su tiempo, un director que creía en el valor de hablar a sus ciclistas como se habla a un profesional, mientras que en el pasado los trataban como a brutos», me contó un periodista de la época. Buscaba los mejores hoteles en los que alojar a su equipo, aunque bajo una condición: era un reconocido fumador empedernido y en ocasiones se iba a la cama con un cigarrillo en los labios, se quedaba dormido y la ceniza del cigarrillo prendía fuego a las sábanas, por lo que únicamente buscaba hoteles que tuvieran un seguro contra tales eventualidades. El cáncer de pulmón pondría un final prematuro a su vida.
Valente era un hombre de grandes ambiciones, uno de los primeros en fabricar a gran escala las cafeteras espresso que se pueden encontrar por todos lados en los bares italianos, para después expandirse a electrodomésticos de todo tipo: frigoríficos, heladeras, ventiladores, tostadores, exprimidores… El presupuesto anual de Faema para publicidad era de unos cincuenta millones de liras, de los cuales dos tercios se dedicaban a los anuncios tradicionales, mientras que dieciséis millones recaían en el equipo ciclista. Como explicaba Paolo, el hijo de Valente, no usaban a Merckx y compañía para que vendieran sus cafeteras, sino que eran relaciones públicas en el sentido más puro. «El ciclismo es un deporte muy cercano a la gente, cercano a nuestro público, y siempre queremos hacerlos sentir bien. Los ciclistas del Faema cimentan el prestigio de nuestra compañía gracias a sus éxitos en la carretera. Dan imagen, crean una ola de afecto por el nombre de Faema a lo largo y ancho de toda Italia y el extranjero. Merckx no es un anuncio andante de sandwicheras. Encarna unos valores».»
https://i0.wp.com/www.librosderuta.com/blog/wp-content/uploads/2019/11/Libro_3D_Merckx.png?fit=590%2C784&ssl=1784590adminhttps://www.librosderuta.com/blog/wp-content/uploads/2017/02/logo-blog-2017.jpgadmin2019-11-19 14:15:492019-11-20 17:33:08Por fin, la biografía del ciclista más grande todos los tiempos en castellano. ‘MERCKX. Mitad hombre, mitad máquina’ ya a la venta