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El mito, el barro y la épica: descubre «Los forzados de la ruta», la obra que cambió para siempre la historia del Tour de Francia

Ciclismo Ciclismo profesional Tour de Francia  9791387955311_portada-187x300 El mito, el barro y la épica: descubre "Los forzados de la ruta", la obra que cambió para siempre la historia del Tour de Francia El ciclismo, en su esencia más pura y primigenia, siempre ha estado íntimamente ligado a la épica, al dolor y a la superación extrema de los límites humanos. Sin embargo, mucho antes de la era de la fibra de carbono, de la aerodinámica perfeccionada al milímetro en túneles de viento, de los potenciómetros, de las radios modernas y de la nutrición científica, existió una época salvaje donde subirse a una bicicleta para recorrer un país entero era, más que un deporte, un auténtico acto de supervivencia.

Hoy, los amantes de la literatura deportiva, los apasionados de la historia contemporánea y los estudiosos del periodismo de investigación estamos de enhorabuena. Libros de Ruta acaba de sacar a la luz, este mes de mayo de 2026, una de las joyas más trascendentales e indispensables de la narrativa ciclista: Los forzados de la ruta. Crónicas del Tour de Francia 1924. Escrito por el legendario periodista francés Albert Londres, este texto no es simplemente un libro de crónicas deportivas más; estamos, sin temor a equivocarnos, ante el acta fundacional de la mitología moderna del ciclismo.

Un viaje al corazón del Tour de Francia de 1924

Para comprender la magnitud de la obra de Albert Londres, debemos realizar primero un viaje en el tiempo y situarnos en el verano de 1924. Europa aún trataba de lamerse las profundas heridasCiclismo Ciclismo profesional Tour de Francia  56_1924-15th-tappa-scortati-da-300x187 El mito, el barro y la épica: descubre "Los forzados de la ruta", la obra que cambió para siempre la historia del Tour de Francia dejadas por la Primera Guerra Mundial. En este contexto de reconstrucción y de búsqueda de nuevos héroes, el Tour de Francia se erigía como la competición más colosal y titánica del continente. Sin embargo, lo que hoy conocemos como la Grande Boucle, con sus asfaltos perfectos y su gigantesca infraestructura logística, era en aquella decimoctava edición un infierno de caminos de tierra, piedras, polvo asfixiante y un fango que engullía a los corredores cada vez que llovía.

En 1924, el prestigioso diario Le Petit Parisien, que en aquel momento era uno de los periódicos de mayor tirada del mundo, decidió hacer algo inédito: no envió a un periodista deportivo tradicional a cubrir el evento, sino que mandó a su reportero estrella, Albert Londres. El objetivo era que Londres aportara su particular, aguda y profunda visión sobre el evento. Lo que el reportero encontró en las cunetas francesas no fue una plácida ni majestuosa exhibición atlética, sino una auténtica y descarnada «carrera hacia la muerte».

En la carretera, hombres de complexión dura pedaleaban sin descanso hasta alcanzar la extenuación absoluta, bajo unas condiciones que hoy en día no dudaríamos en calificar de inhumanas. Las etapas duraban desde el amanecer hasta bien entrada la noche, los corredores debían reparar sus propias averías sin asistencia externa, y la exigencia física rozaba la tortura. Todo esto fue capturado de primera mano, con una inmediatez pasmosa, por la pluma de un genio que estaba a punto de transformar el periodismo deportivo para siempre.

Albert Londres: el padre del periodismo de investigación

Para valorar Los forzados de la ruta en su justa medida, es imperativo detenernos en la figura de su autor. Albert Londres (1884-1932) no era un simple cronista de resultados o tiempos. Hoy enCiclismo Ciclismo profesional Tour de Francia  00_250px-Albert_Londres_en_1923-246x300 El mito, el barro y la épica: descubre "Los forzados de la ruta", la obra que cambió para siempre la historia del Tour de Francia día es mundialmente reconocido como el verdadero padre del periodismo de investigación moderno, una figura colosal que se posicionó siempre como un testigo activo y combativo frente a las grandes injusticias sociales de su época.

Londres era, ante todo, un gran y valiente viajero. Antes de subirse al coche de prensa del Tour de Francia, había recorrido el mundo recogiendo valientes denuncias sobre las infames condiciones en los presidios militares coloniales, los horrores de los manicomios, los abusos del colonialismo en África y la terrible realidad de la trata de blancas en lugares como Argentina. De hecho, apenas un año antes de escribir sobre ciclismo, había publicado un demoledor reportaje en el que denunciaba las condiciones infrahumanas del penal de la Isla del Diablo, en la Guayana Francesa.

Con esa misma mirada camaleónica y crítica, capaz de adentrarse en los entornos más dispares y sombríos, Londres observó a los ciclistas del Tour. El autor no vio a deportistas privilegiados, sino a hombres sometidos a un castigo atroz. Fue precisamente esa mirada la que le llevó a bautizar a los ciclistas con el apelativo que daría título a su obra y pasaría a la historia: Los forzados de la ruta (en francés, Les forçats de la route). Al equiparar deliberada y poéticamente a los deportistas de élite con los condenados a trabajos forzados que había visto en las colonias penales, Londres elevó automáticamente el Tour de Francia a la categoría de epopeya trágica, una historia de humanidad extrema llevada a su límite físico y mental.

Su talento literario y periodístico le permitió adelantarse por décadas a lo que más tarde, en los años 60, conoceríamos en Estados Unidos como el «Nuevo Periodismo». Londres escribía con una narrativa envolvente, llena de matices, donde el ambiente, el sudor, el dolor y las voces de los protagonistas cobraban vida en cada línea.

La rebelión de los hermanos Pélissier y el fin de la inocencia

Si hay un momento que define las crónicas de Albert Londres en 1924, es su histórico encuentro con los hermanos Pélissier, y muy especialmente con Henri Pélissier, que por aquel entonces era el vigente campeón de la prueba, junto a su hermano Francis.

Enojados, exhaustos y asqueados por la rigidez dictatorial de la organización del Tour (liderada por el implacable Henri Desgrange, creador de la carrera) y por las condiciones infernales queCiclismo Ciclismo profesional Tour de Francia  44_Freres_Pelissier El mito, el barro y la épica: descubre "Los forzados de la ruta", la obra que cambió para siempre la historia del Tour de Francia debían soportar, los hermanos decidieron abandonar la prueba en la localidad de Coutances. Albert Londres los encontró en el Café de la Gare y se sentó con ellos. Lo que surgió de aquella conversación informal fue un reportaje explosivo que sacudió los cimientos de la sociedad francesa y del deporte internacional.

En esa charla, los Pélissier vaciaron sus mochilas sobre la mesa y revelaron al periodista la verdad oculta detrás de la heroicidad del Tour: la brutalidad de una competición que solo podía ser completada y soportada mediante el uso de «sustancias paliativas». Mostraron a Londres las píldoras, los ungüentos, la cocaína para los ojos y el cloroformo para adormecer el dolor de las rodillas destrozadas. «Corremos a base de dinamita», le confesaron al periodista en una frase que pasaría a los anales de la historia.

Londres relató todo esto sin juzgarlos moralmente, sino con una profunda empatía, mostrando al público masivo de su periódico que aquellos hombres no hacían trampa por maldad, sino que recurrían a la química simplemente para poder sobrevivir a un suplicio diseñado por sádicos. Fue la primera vez que se habló abiertamente del dopaje en el ciclismo, y se hizo desde la comprensión del dolor extremo, cambiando la percepción pública de estos deportistas para siempre.

La inmediatez de la escritura a pie de carretera

Otro de los aspectos fascinantes de Los forzados de la ruta es su propio proceso de creación. Las páginas que componen este libro fueron, en su origen, crónicas enviadas casi en tiempo real desdeCiclismo Ciclismo profesional Tour de Francia  60_1924-Bottecchia-sullIzoard-300x269 El mito, el barro y la épica: descubre "Los forzados de la ruta", la obra que cambió para siempre la historia del Tour de Francia la carretera y publicadas por entregas en el Le Petit Parisien entre el 23 de junio y el 20 de julio de 1924.

Albert Londres escribía estas crónicas de forma apresurada pero magistral. Lo hacía siempre a lápiz, utilizando pequeños cuadernos o incluso almanaques desgastados, tratando de capturar desesperadamente la inmediatez de las sensaciones. Quería atrapar el instante decisivo del sufrimiento, la nube de polvo levantada por las bicicletas, el sudor cayendo sobre los manillares, antes de que el recuerdo se esfumara o se suavizara con el paso de las horas.

Lo que hoy leemos recopilado en formato libro fue en su momento un gigantesco fenómeno de masas. Cada mañana, cientos de miles de ciudadanos franceses arrebataban los ejemplares de Le Petit Parisien de los quioscos, arrastrados por hordas de lectores ansiosos y expectantes por conocer el destino de sus ídolos caídos en el barro. A través de las palabras crudas y literarias de Londres, el público francés sufrió y pedaleó junto a aquellos pioneros del asfalto.

El legado incombustible de Albert Londres

La trágica muerte de Albert Londres en 1932, al perecer en el incendio del paquebote Georges Philippar en aguas del Mar Rojo, puso fin prematuramente a la vida de un escritor brillante. Sin embargo, su legado es absolutamente inmortal. Hoy en día, el galardón más prestigioso e importante del periodismo en lengua francesa lleva el nombre de «Premio Albert Londres», un faro que guía a las nuevas generaciones de reporteros en la búsqueda incesante de la verdad.

En el ámbito estricto del deporte y de las dos ruedas, su legado se respira cada vez que vemos a un pelotón sufrir bajo el sol de julio, escalando las rampas imposibles del Tourmalet o del Mont Ventoux. Aunque las bicicletas pesen hoy siete kilos y las carreteras parezcan pistas de billar, el espíritu de la agonía agónica y gloriosa que relató Londres sigue residiendo en el fondo de los ojos de los ciclistas modernos.

Detalles de la edición:

  • Título: Los forzados de la ruta. Crónicas del Tour de Francia 1924

  • Autor: Albert Londres

  • Editorial: Libros de Ruta

  • Formato: Rústica, con unas dimensiones de 12,50 x 20 cm.

  • Páginas: 152 páginas, ilustradas con fotos en b/n

  • Precio: 18,00 €

La maglia rosa en libros: historia, pasión y literatura en el Giro de Italia

Ciclismo Ciclismo en ruta Giro de Italia Libros de Ruta Marcos Pereda Nuestros libros  NL-HaNA_2.24.01.03_0_905-2272-klein-300x300 La maglia rosa en libros: historia, pasión y literatura en el Giro de Italia

Fausto Coppi, una de las leyendas del Giro, en 1952

Es mayo y, para cualquier amante del ciclismo, este mes solo tiene un color: el rosa. Mientras lees estas líneas, el pelotón internacional recorre las carreteras transalpinas, desafiando la gravedad en los puertos indómitos de los Alpes y los Dolomitas. El Giro de Italia se está celebrando ahora mismo, inundando nuestras pantallas con una épica única que solo la Corsa Rosa es capaz de conjurar.

Pero el Giro es mucho más que una carrera de tres semanas; es un monumento cultural, un lienzo donde se ha pintado la historia contemporánea de Italia y un generador incansable de mitos. Para entender verdaderamente la magnitud de lo que ocurre en cada etapa, no basta con mirar los vatios o las clasificaciones en directo; hay que sumergirse en su pasado. Hoy, al calor de la competición actual, nos adentramos en su fascinante historia y os recomendamos tres lecturas imprescindibles de la editorial Libros de Ruta que os harán vivir la carrera con una intensidad nueva.

Los orígenes: cuando el ciclismo unificó una nación

Para comprender el alma del Giro de Italia, hay que viajar a principios del siglo XX. Italia era una nación joven, apenas unificada unas décadas antes durante el siglo XIX, un mosaico de regiones con dialectos y costumbres marcadamente diferentes. En ese contexto de fragmentación, la bicicleta apareció como un poderoso agente unificador. La génesis del Giro comparte el ADN comercial e impetuoso del Tour de Francia. Todo comenzó en 1908, cuando el periodista Tullio Morgagni y el director de La Gazzetta dello Sport, Eugenio Camillo Costamagna, se enteraron de que el periódico rival, el Corriere della Sera, planeaba organizar una carrera ciclista por todo el país. Movidos por el instinto de supervivencia editorial, decidieron adelantarse.

Con apenas fondos pero con una fe inquebrantable, anunciaron la creación del primer Giro de Italia. El 13 de mayo de 1909, a las 2.53 de la madrugada, 127 valientes partieron desde la plaza Loreto de Milán para recorrer 2448 kilómetros repartidos en ocho extenuantes etapas. Las carreteras de la época eran poco más que caminos de cabras repletos de piedras y barro. Solo 49 lograron regresar. Luigi Ganna se coronó como el primer vencedor, inaugurando una tradición que pronto se convertiría en religión laica para los italianos. El color rosa de la maglia rosa, introducida en 1931, no fue una elección estética casual, sino un homenaje directo a las páginas teñidas de rosa de La Gazzetta dello Sport, el diario que dio vida a la carrera y que continuó moldeando su mítica narrativa.

La era dorada de Coppi y Bartali

A medida que las décadas avanzaban, el Giro dejó de ser un simple evento deportivo para convertirse en el espejo de las tensiones, alegrías y dolores de la sociedad italiana. Tras las heridas de la Primera Guerra Mundial y durante los oscuros años del fascismo, el ciclismo ofreció héroes a los que aferrarse. Pero fue tras la Segunda Guerra Mundial, con un país devastado y en ruinas, cuando el Giro alcanzó su estatus más sagrado gracias a la rivalidad más grande de la historia del deporte: la de Gino Bartali y Fausto Coppi.

Italia estaba profundamente dividida, y esa fractura se encarnó en dos hombres sobre una bicicleta. Por un lado, Gino el Piadoso, un hombre profundamente católico, conservador, representante de la Italia rural y tradicional, que además escondía un heroísmo silencioso al haber salvado a cientos de judíos durante la guerra transportando documentos falsos en los tubos de su bicicleta. Por otro lado, «Il Campionissimo» Fausto Coppi, el innovador, el moderno, el laico, que revolucionó los métodos de entrenamiento y la nutrición, y cuya vida personal —marcada por su romance con la Dama Blanca— desafió las estrictas convenciones morales de la época. Cuando Bartali y Coppi se batían en las rampas de los Dolomitas, no solo competían dos ciclistas; chocaban dos visiones del mundo, dos formas de entender el porvenir de una nación que buscaba resurgir de sus cenizas. Esa era dorada cimentó el misticismo del Giro, transformando montañas como el Stelvio, el Pordoi o el Gavia en santuarios de la resistencia humana.

Tres lecturas imprescindibles para saborear la Corsa Rosa

Para enriquecer las tardes de ciclismo que estamos viviendo este mes, la editorial Libros de Ruta ofrece en su catálogo tres joyas literarias que capturan a la perfección este espíritu indomable.

1. Arriva Italia. Gloria y miseria de la nación que soñó ciclismo – Marcos Pereda

Ciclismo Ciclismo en ruta Giro de Italia Libros de Ruta Marcos Pereda Nuestros libros  ArrivaItalia_BAJA_RGB-187x300 La maglia rosa en libros: historia, pasión y literatura en el Giro de Italia Para profundizar en la mágica amalgama entre la historia de una nación y la evolución de su carrera fetiche, la primera recomendación obligatoria en nuestro blog es esta maravillosa obra de Marcos Pereda. Este libro es mucho más que una crónica de carreras; es un bellísimo ensayo sociológico e histórico camuflado bajo el olor a tubular, sudor y asfalto.

En su lanzamiento original, Pereda centró su mirada en el triunvirato dorado que dominó el ciclismo transalpino entre las décadas de los 30 y los 60: el viejo Bartali, el trágico Coppi y el áspero Fiorenzo Magni, el tercer hombre indispensable para entender la dureza de aquella época. Sin embargo, esta edición ampliada añade casi cien páginas de contenido nuevo distribuidas en nueve capítulos adicionales que expanden el universo del libro hacia el pasado y el futuro de la prueba.

Pereda posee una prosa única, teñida de ironía y poesía. En los nuevos capítulos, viaja a los dantescos inicios del Giro, como la legendaria edición de 1914, y nos regala perfiles de personajes que rompieron moldes, como Alfonsina Strada, la única mujer que compitió en el Giro masculino en 1924 desafiando todas las leyes de su tiempo. Tampoco se olvida de la historia más reciente ni del impacto de las figuras extranjeras que osaron conquistar Italia, desde el caníbal Eddy Merckx hasta la elegancia de Miguel Indurain o la épica de Mikel Landa, pasando por la mítica etapa del Gavia en 1988, bajo una tormenta de nieve apocalíptica. Es la lectura perfecta para saborear por las noches tras cada etapa, comprendiendo que los ciclistas actuales son herederos de aquellos que pedalearon para que toda una nación se sintiera orgullosa.

2. Crónicas sobre ruedas: El Giro de Italia – Marcos Pereda

Ciclismo Ciclismo en ruta Giro de Italia Libros de Ruta Marcos Pereda Nuestros libros  9788412905717_portada-190x300 La maglia rosa en libros: historia, pasión y literatura en el Giro de Italia Si Arriva Italia ofrece una visión panorámica de la historia transalpina, nuestra segunda recomendación nos sumerge directamente en la emoción del día a día. Publicado recientemente, este volumen recopila algunas de las crónicas más brillantes, agudas y evocadoras que el autor ha firmado durante la última década, junto con textos inéditos creados especialmente para esta obra.

El encanto de este libro radica en su capacidad para hacernos redescubrir lo que creíamos conocer. Pereda toma etapas y ediciones recientes del Giro —esas mismas que muchos hemos visto por televisión— y las desmenuza revelando detalles, intrahistorias y matices psicológicos que se nos pasaron por alto en la transmisión. Con su estilo ágil y profundamente humano, demuestra que el ciclismo no es solo resistencia física, sino un teatro de la condición humana donde conviven la ambición, el miedo, la camaradería y la decepción.

El autor nos transporta también al pasado para narrar cómo se gestó la primera aventura de 1909 o rescatar del olvido ediciones oscuras que marcaron el devenir de la carrera. Un aspecto entrañable para el lector hispanohablante es el espacio dedicado a los ciclistas españoles que dejaron su impronta en las carreteras italianas. El libro rinde homenaje a figuras de la talla de José Manuel Fuente «El Tarangu», con su valentía suicida frente a Merckx; al incombustible Marino Lejarreta, amado por los tifosi por su pundonor; o al elegante Francisco Galdós. Leyendas de ayer y de hoy se cruzan en estas páginas, capturando la verdadera esencia emocional de la prueba.

3. Marco Pantani. Una vida de Pirata – Beppe Conti

Ciclismo Ciclismo en ruta Giro de Italia Libros de Ruta Marcos Pereda Nuestros libros  9791387955274_portada-211x300 La maglia rosa en libros: historia, pasión y literatura en el Giro de Italia Hablar del Giro es hablar de pasión desmedida, y nadie personifica esa pasión como Marco Pantani. Durante la década de los noventa, cuando el ciclismo empezaba a verse encorsetado por los potenciómetros y las estrategias rígidas, apareció un hombre menudo, con la cabeza rapada, pendientes y una bandana pirata que desafió toda lógica científica. Pantani no calculaba; sentía. Cuando la carretera se empinaba hacia el cielo de los Dolomitas, el Pirata se despojaba de sus gafas de sol, se levantaba sobre los pedales agarrando la parte baja del manillar y lanzaba ataques furiosos que descolgaban a los gigantes de la general.

Su victoria en el Giro de Italia de 1998, completando un doblete histórico con el Tour de Francia ese mismo año, supuso el cénit de una era. Pantani devolvió al ciclismo su carácter más puro, romántico y salvaje, convirtiéndose en un ídolo de masas absoluto. Sin embargo, detrás del héroe que volaba se escondía un alma frágil y atormentada, cuya luz se apagó trágicamente tras los escándalos de dopaje de Madonna di Campiglio en 1999, sumergiéndolo en una espiral de soledad que terminó con su muerte en una habitación de hotel en Rímini el día de San Valentín de 2004.

Su figura sigue despertar devoción y misterio, y por ello nuestra tercera recomendación literaria es una obra de absoluta referencia recién llegada a las librerías: una biografía escrita por el prestigioso periodista italiano Beppe Conti. Conti, uno de los cronistas que mejor conoció el ciclismo de aquella época y que vivió en primera línea los triunfos y las tragedias de Pantani, nos ofrece aquí el relato definitivo y más conmovedor del genio de Cesenatico.

A través de una investigación rigurosa, entrevistas exclusivas y testimonios de quienes compartieron el pelotón y la vida íntima con el escalador, Conti construye un retrato poliédrico que huye del sensacionalismo para centrarse en la humanidad del mito. El libro nos lleva por los inicios de Marco en las pendientes de su región natal, sus gravísimas lesiones que a punto estuvieron de apartarlo del deporte y sus noches de gloria eterna en el Mortirolo o el Oropa. Pero Conti no esquiva la cara más amarga de la leyenda: analiza con valentía y lucidez el trágico descenso a los infiernos que comenzó aquella fatídica mañana de 1999, la persecución mediática y judicial, y la desgarradora soledad que acompañó al campeón en sus últimos años. Es un libro necesario que hace justicia al hombre que volaba cuando la carretera se empinaba hacia el cielo, recordándonos por qué el nombre de Pantani sigue provocando lágrimas de emoción en cualquier aficionado.

La Grande Partenza adriática da comienzo al Giro de Italia 2025

Giro de Italia Libros de Ruta Marcos Pereda Nuestros libros  Giro2025-300x150 La Grande Partenza adriática da comienzo al Giro de Italia 2025 La 108.ª edición de la Corsa Rosa arrancará este viernes 9 de mayo en Durrës (Albania), a orillas de un Adriático que nunca imaginó verse teñido de rosa, y concluirá el 1 de junio en las avenidas imperiales de Roma. Entre ambas fechas, el pelotón recorrerá 21 etapas, 3 413 kilómetros y tres países distintos, con sólo dos jornadas contrarreloj (42,3 km en total) repartidas entre Tirana y el eje Lucca‑Pisa. Habrá seis oportunidades claras para los velocistas, cinco finales de alta montaña, un puñado de trampas quebradas y una buena dosis de sterrato —30 km en total— que invita a soñar con polvaredas dignas de la Strade Bianche. El primer descanso llegará tras los tres días albaneses, antes de que el convoy salte a la península itálica; el segundo, justo después de la crono pisana, ofrecerá un respiro antes de la gran batalla alpina. El menú busca el equilibrio: terreno para rodadores, emboscadas de media montaña y, al final, una pared tras otra que decidirá la maglia rosa definitiva.

Del polvo toscano al cielo alpino: donde se decide la leyenda

La primera semana avanza entre Puglia y Campania con calor, viento y esos repechos que castigan sin que nadie lo note… hasta que llegan los Apenninos. El auténtico cambio de guion, sin embargo, se producirá el domingo 18 de mayo, cuando la carrera trace un bucle Gubbio‑Siena que incluye varios sectores de grava y un final explosivo en la Piazza del Campo. Será el día perfecto para clasicómanos como Wout van Aert o Tom Pidcock pero también para que los aspirantes a la general —si el polvo lo permite— se pongan a prueba antes de la contrarreloj de Lucca‑Pisa (28,6 km llanos salpicados de puentes sobre el Arno). Tras un breve respiro, la caravana subirá hacia el Véneto con un guiño a Eslovenia y un primer bocado alpino en Asiago, preludio de una tercera semana brutal: San Valentino di Brentonico abrirá fuego, el Mortirolo asomará en la 17.ª etapa y, sobre todo, el Colle delle Finestre oscurecerá el horizonte en la jornada reina entre Verrès y Sestriere (203 km, 4 500 m de desnivel y los últimos 8 km de la ascensión sobre tierra suelta). Quien domine allí sólo tendrá que sobrevivir a las celebraciones romanas.

Protagonistas: experiencia eslovena frente a juventud mediterránea

El cartel de 2025 reúne más talento que nunca. Primož Roglič llega con la etiqueta de favorito unánime, respaldado por un Red Bull‑Bora que incluye a Jai Hindley y Dani Martínez como gregarios de lujo. Su gran antagonista será Juan Ayuso, debutante con hambre de historia y arropado por Adam Yates e Isaac Del Toro. Alrededor de ese duelo generacional orbitan cinco antiguos ganadores —Nairo Quintana, Richard Carapaz, Egan Bernal, Hindley y el propio Roglič— más escaladores de largo recorrido como Simon Yates, Mikel Landa o Pello Bilbao y la incógnita romántica de Romain Bardet en su presumible despedida. La nómina de esprinters resulta igual de espectacular: Mads Pedersen, Olav Kooij, Kaden Groves o Sam Bennett lucharán por las volatas de Lecce y Viadana, mientras que Van Aert y Pidcock apuntan tanto a Siena como a las fugas de la alta montaña. Para las cronos, ojo a los europeos Edoardo Affini y Joshua Tarling, candidatos a vestir de rosa en Tirana. En total, 184 corredores de 23 equipos, todos conscientes de que el Giro premia la audacia casi tanto como las piernas.

Leer para seguir pedaleando: Crónicas sobre ruedas: el Giro de Italia

Mayo regala cada año un festín de kilómetros, pero también ofrece horas muertas de traslados, desayunos tempranos y siestas a la espera de la meta. Ahí es donde podéis echar mano de un buen libro como el publicado recientemente por Marcos Pereda: Crónicas sobre ruedas: el Giro de Italia (Libros de Ruta, 2025). A lo largo de 208 páginas, el autor enlaza anécdotas poco contadascon crónicas en la era contemporánea que ayudan a entender la evolución táctica de la carrera. El tono es ágil, casi oral, ideal para intercalar la lectura con el visionado de las etapas por televisión. Más que un libro de historia, es una colección de relatos que recuerdan que, antes de los vatios y los potenciómetros, el ciclismo fue (y sigue siendo) un gran cuento popular.