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La Vuelta a España 2026 arranca en Mónaco: 7 libros para vivir la ronda española

La Vuelta a España 2026 arranca el 22 de agosto y lo hace, otra vez, lejos de casa: una contrarreloj de nueve kilómetros por las calles de Mónaco para abrir una ronda de 3.275 kilómetros que cruzará Francia y Andorra antes de entrar en España y que terminará el 13 de septiembre en Granada. Sin Madrid y sin las rumoreadas Canarias. Como veis, la carrera sigue fiel a lo único que nunca ha cambiado en ella: su costumbre de no parecerse a la del año anterior.

En Libros de Ruta llevamos años vendiendo libros de las tres grandes y hay una cosa que se repite: la Vuelta es la que menos libros tiene, pero la que mejores historias esconde. Así que, mientras se acaba la Vuelta a Burgos y el pelotón afina para el 22, os proponemos siete lecturas para llegar a la salida sabiendo de qué va todo esto. Todas están disponibles ahora mismo en Libros de Ruta.

Una Vuelta que empieza fuera de casa (y que no pasa por Madrid)

Que la ronda española salga del extranjero no es ninguna novedad: lleva haciéndolo de forma intermitente desde 1997, cuando arrancó en Lisboa. Lo llamativo de 2026 es la acumulación. Salida en Mónaco, segunda etapa hasta Manosque, tercera de Gruissan a Font Romeu y cuarta con salida y llegada en Andorra la Vella. Cuatro días y cuatro países antes de pisar suelo español de verdad.

La consecuencia deportiva es evidente: los Pirineos llegan en la primera semana, cuando nadie está fino del todo y todo el mundo tiene miedo. Y el final en Granada, en lugar del habitual paseo madrileño, obliga a que la carrera se decida de verdad en carretera. Con más de 58.000 metros de desnivel acumulado repartidos en 21 etapas, no parece que vaya a sobrar montaña.

El otro dato de contexto: llegamos a la Vuelta con Remco Evenepoel recién ganada la Clásica de San Sebastián el 1 de agosto, que no parece que venga, pero con el cada vez mayor rumor de que Pogacar pueda estar en la salida. Y con la Vuelta a Burgos del 4 al 8 como último examen serio, con Enric Mas y Uijtdebroeks en el bloque del Movistar y con ¿Pogacar?, Jay Vine y Pavel Sivakov entre los hombres del UAE. Agosto, en ciclismo, nunca es un mes muerto.

Siete libros para llegar a Mónaco con los deberes hechos

Hemos mezclado historia, crónica, novela y guía de puertos. La idea no es que os los leáis todos antes del día 22, sino que tengáis material para las tres semanas: hay libros de tirón y libros de picoteo entre etapa y etapa.

¡Viva la Vuelta! 1935-2017

Actualidad Vuelta a España  viva-la-vuelta-1935-2012 La Vuelta a España 2026 arranca en Mónaco: 7 libros para vivir la ronda española Si solo os podéis llevar un libro a la mesilla estas tres semanas, que sea este. Lucy Fallon y Adrian Bell hicieron lo que durante décadas no había hecho nadie: contar la Vuelta entera, edición a edición, desde aquel 1935 de Deloor hasta 2017. Es una obra de consulta y de lectura a la vez, de esas que abres para mirar un dato y cierras media hora después. Sirve para entender por qué la Vuelta siempre ha sido la grande más gamberra, la que se reinventa cada vez que le va mal el negocio.

Los otros de la Vuelta

Actualidad Vuelta a España  los-otros-de-la-vuelta La Vuelta a España 2026 arranca en Mónaco: 7 libros para vivir la ronda española La historia oficial la escriben los ganadores; la buena, casi siempre, los demás. Javier Bodegas se va a buscar a los secundarios de la ronda española: los que se escaparon un día, los que llevaron el maillot cuarenta y ocho horas, los que reventaron a falta de tres kilómetros. Es el contrapeso perfecto a cualquier palmarés y, os lo decimos por experiencia, el libro que más conversaciones de sobremesa ha generado en esta casa.

La vuelta, casos y cosas

Actualidad Vuelta a España  la-vuelta-casos-y-cosas La Vuelta a España 2026 arranca en Mónaco: 7 libros para vivir la ronda española Del mismo autor, este es el volumen de anécdotas puras: el anecdotario de una carrera que ha tenido de todo, incluidas cosas que hoy serían impensables. Funciona muy bien para leer a ratos, un capítulo por etapa, mientras esperáis a que el pelotón entre en los últimos veinte kilómetros y la televisión se pone interesante.

Crónicas sobre ruedas: La Vuelta a España

Actualidad Vuelta a España  cronicas-sobre-ruedas-la-vuelta-a-espana La Vuelta a España 2026 arranca en Mónaco: 7 libros para vivir la ronda española Aquí manda el periodismo: crónicas que repasan la historia de la carrera y que definen muy bien la idiosincrasia de la prueba. Juanfran de la Cruz ez uno de los más grandes estudiosos de la Vuelta y este libro es una buena puerta de entrada si os estáis enganchando ahora a la Vuelta y queréis pillarle el tono a la carrera.

Gustaaf Deloor, de la Vuelta a la luna

Actualidad Vuelta a España  gustaaf-deloor-de-la-vuelta-a-la-luna La Vuelta a España 2026 arranca en Mónaco: 7 libros para vivir la ronda española Que la Vuelta 2026 salga de Mónaco tiene su punto de justicia poética, porque la primera Vuelta también fue cosa de extranjeros: la ganó el belga Gustaaf Deloor en 1935 y repitió en 1936. Juanfran de la Cruz reconstruye en este libro nuestro la peripecia de un ciclista al que la historia había arrinconado. Es el título que mejor casa con el arranque internacional de esta edición.

Los crímenes de la Vuelta 83

Actualidad Vuelta a España  los-crimenes-de-la-vuelta-83 La Vuelta a España 2026 arranca en Mónaco: 7 libros para vivir la ronda española Pura ficción. Pura diversión. Ricardo Gómez firma una novela negra con la Vuelta del 83 de fondo, aquella de Hinault y del Serranillos. Reeditamos esta novela negra hace poco y ha funcionado estupendamente entre gente que no suele leer libros de ciclismo. Si en agosto os apetece algo de entretenimiento y que no exija saberse los tiempos de ninguna contrarreloj, empezad por aquí.

Grandes puertos de la Vuelta, Itzulia y Volta a Catalunya

Actualidad Vuelta a España  grandes-puertos-de-la-vuelta-itzulia-y-volta-a-catalunya La Vuelta a España 2026 arranca en Mónaco: 7 libros para vivir la ronda española El libro para los que no se conforman con verlo por la tele. Antonio Toral reúne los puertos que han decidido la ronda española, con perfiles, datos y la referencia histórica de lo que pasó allí. Muy útil este año, con una Vuelta que se va a los Pirineos pronto y que deja bastantes finales en alto por el sur.

Un apunte que suele sorprender a quien se acerca ahora a la carrera: la Vuelta no siempre se ha corrido en agosto. Nació en abril, se disputó en primavera durante casi medio siglo y no se mudó al final del verano hasta 1995, buscando un hueco de calendario que no la aplastara entre el Giro y el Tour. Ese cambio, que en su día se vivió como una derrota, acabó siendo su salvación: le dio una identidad propia, la convirtió en la grande donde se resuelven las cuentas pendientes de la temporada y le regaló un público que llega ya con el verano encima y ganas de carrera. Varios de los libros de esta lista cuentan ese proceso mejor de lo que lo hacemos nosotros en un párrafo.

Si os pica el gusanillo cicloturista, que en agosto pica mucho, la sección de libros sobre la Vuelta a España y la de rutas en bici son el sitio por el que empezar: entre guías de puertos y libros de travesías hay material para planificar el otoño entero.

El Afilador Vol. 2 sigue explorando en la historia de la Vuelta a España

Ciclismo en ruta El Afilador Juanfran de la Cruz Libros de Ruta Nuestros libros Vuelta a España  El-afilador_vol_2_web_3d El Afilador Vol. 2 sigue explorando en la historia de la Vuelta a España De la misma manera que lo hiciera en El Afilador Vol. 1, el periodista Juanfran de la Cruz vuelve a fijarse en la Vuelta a España para escribir el reportaje que publicamos en El Afilador Vol. 2. Si en el primer número se fue hasta la prehistoria de la gran ronda por etapas española (no en vano, analizó diversos intentos realizados en los años 20 del pasado siglo para poner en marcha una Vuelta a España a semejanza del Tour vecino), en el 2º número de El Afilador, Juanfran de la Cruz se centra en la primera Vuelta a España de la etapa moderna. La Vuelta de 1979.

El periodista extremeño, un estudioso de la historia de la Vuelta a España, también ha escrito una biografía sobre el belga Gustaaf Deloor titulado «De la Vuelta a la luna». Gustaaf Deloor, un nombre casi desconocido, fue el vencedor de las dos primeras ediciones de la ronda española. Este libro, ganador del II. Certamen de Literatura Ciclista «Un libro en ruta», será editado el mes que viene por Libros de Ruta. Mientras tanto, os dejamos con unos extractos de «La Vuelta del milagro», el mencionado reportaje sobre la Vuelta de 1979 que hemos publicado como parte de El Afilador vol. 2:

Y llega el 27 de enero. Aquella jornada del primer mes de 1979 resulta un día aciago para el mundo del ciclismo. El diario El Correo, el mismo rotativo que había rescatado la Vuelta en 1955 con un presupuesto de seis millones de pesetas1, el mismo periódico que la apuntaló en el calendario internacional, que la sostuvo con todos sus bríos, que la mimó con la pasión de las carreteras vascas y la convirtió en la tercera grande, porque así fue y su dinero costó el lograrlo, informa en sus páginas que se ve obligado a desentenderse de su organización. Al menos, temporalmente. La renuncia no es un capricho. Eso se esgrime. Pero lo cierto es que la Vuelta amenaza con derrumbarse. El anuncio es de calado y la agencia EFE se hace eco de una noticia que al día siguiente aparece en una amplia mayoría de medios impresos, generalistas o especializados. No es para menos. Es la Vuelta a España, una referencia del mundillo del pedal. En otros tiempos más recientes, esa dejación hubiera sido carne de trending topic. Seguro. La información conmociona por tratarse de la protagonista de la que se trata. Una competición de primer orden. “Por ambiente y organización, la Vuelta a España ha alcanzado un nivel similar al del Tour”, que la bendice tiempo antes el mítico periodista francés Gastón Benac2. Para colmo e inoportunismo la renuncia llega en el año en el que la carrera va a alcanzar sus bodas de plata bajo la tutela de El Correo. Y con el comienzo de su disputa a la vuelta de la esquina. El calendario internacional dice que el 24 de abril debe iniciarse la carrera. Faltan menos de tres meses. Dramático. No hay tiempo.

A ojos de muchos, la renuncia es inevitable. Por muy previsible. El propio Javier de Dalmases se extraña unos días antes por el hecho de que en años anteriores ya se conocía el trazado de la siguiente edición a estas alturas de calendario. Al periodista catalán le mosquea ese silencio reinante ya entrados en 1979. Es un silencio sintomático. Cuanto menos. Pero los sinsabores no saben ni de guarismos ni de diálogos.

(…)

Cuando El Correo Español-El Pueblo Vasco anuncia, ese 27 de enero de 1979, que renuncia a organizar la Vuelta Ciclista a España está produciéndose un punto de inflexión en la historia de la carrera. De primeras el panorama es el más negro de los posibles, pero acabará alimentando el advenimiento de una nueva época. Un nuevo ciclo. Sí, la Vuelta sabe mucho de momentos, de períodos, de fases. Es ciclismo. Sabe de etapas. Es la más joven de las tres grandes y sin embargo no menos rica en historias y prehistorias que los centenarios Giro de Italia y Tour de Francia. Esa renuncia nos acerca al desembarco de los hermanos Franco, Enrique y Tito, y de Felipe Sainz de Trápaga. Estamos a las puertas de la Vuelta gestionada por Unipublic. Durante los primeros años, en colaboración con un Comité de Organizaciones Ciclistas creado por la Federación Española precisamente en este 1979. A partir de 1985, de forma exclusiva.

El desistimiento de El Correo sorprende tanto como alarma. Y alimenta muchas reflexiones. Antonio Vallugera, el notable periodista catalán (de origen aragonés) especializado en ciclismo, muestra sus reticencias en las páginas del medio que durante años fue el principal competidor de El Correo y, en cierta manera, el que con esa rivalidad estimula en su día la puesta en marcha de la Vuelta en aras de incrementar las audiencias. En las páginas de la Gaceta del Norte Vallugera escribe un artículo que titula “La Vuelta a España… ¿sin bodas de plata?”. Allí aborda el estado de la cuestión biciclística desde una perspectiva distinta, avalada por sus numerosas fuentes y por su gran conocimiento de los entresijos de la carrera: “Puedo asegurar que no es válida la excusa de los problemas económicos, pese a los problemas del país. Puedo asegurar que la Vuelta, con sus 40 millones de pesetas de presupuesto, está cubierta. Lo que más me duele es que no se haya dicho la verdad”.

Vallugera asegura que la organización no ha dejado de trabajar en ningún momento en la parcela deportiva, algo extraño si la economía estrangula su porvenir y se prevé una retirada. En este sentido, explica, José Luis Albéniz ha mantenido una intensa actividad en pos de asegurarse una buena participación. Esa, la concurrencia, siempre ha sido una importante labor. Ingrata. Difícil. Rodeada de negociaciones. Para cuando El Correo revela su renuncia, el bilbaíno ha contactado ya con el italiano Francesco Moser, campeón mundial en 1977, subcampeón en 1976 y 1978; y también se ha visto con el neerlandés Joop Zoetemelk y con el belga Michelle Pollentier, entre otros. Unos intercambios de impresiones y unos encuentros con nombres propios y con equipos que vienen a confirmar que la Vuelta, si bien igual no está muy viva tampoco anda en estado crítico; y también que la cuestión del dinero, hasta ese momento, no parece haber importado en exceso. Es más, cuenta Vallugera que Albéniz le ha arrancado a Moser el visto bueno para competir en la Vuelta a España y en el Giro de Italia en 1979. Otros periodistas no tienen tanta suerte. Cuando han intentado contactar con Albéniz, no han podido dar con él. En todas sus comunicaciones solo han encontrado evasivas de su secretaria o mensajes del tipo “no está, se encuentra de viaje”.