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Libros sobre Miguel Indurain

La semana pasada nos llegó el último libro que se ha publicado en castellano sobre Miguel Indurain. Dos décadas después de su retirada, el ciclista navarro es todavía admirado y respetado fuera y dentro del mundo del ciclismo. Nos han comentado bastantes lectores que faltaban libros sobre la figura de Miguelón. No estamos totalmente de acuerdo con ello, aunque tampoco es que les falte razón. La realidad es que el boom de Miguel estuvo acompañado de la publicación de múltiples libros. Es algo lógico, ya que la industria editorial suele ser rápida, excesivamente rápida la mayoría de las veces, para publicar biografías o libros conmemorativos de grandes personajes públicos.

Pero también es verdad que el sector editorial devora sus propios libros y los entierra con la misma rapidez con la que publica los libros. Por ello, la totalidad de los libros que se publicaron de Miguel están agotados o fuera de distribución, por lo que la única manera de conseguirlos es el mercado de segunda mano.

Pero este año, dos libros vienen a cubrir ese vacío. El primero, un libro titulado Miguel Indurain. La historia definitiva del mejor corredor del Tour de Francia fue publicado la semana pasada por la editorial Corner. Se trata de la traducción al castellano del libro Indurain.Relentless, escrito por el periodista británico afincado en España Alasdair Fotheringham y que se publicó en el Reino Unido en verano del 2017. Este periodista se ha especializado en publicar biografías de ciclistas españoles para los lectores británicos. En su curriculum figuran también los libros Reckless. The life and times of Luis Ocaña y The eagle of Toledo , este último sobre Bahamontes.

Alasdair Fotheringham, a través  de decenas de entrevistas con directores del Tour de Francia, ciclistas contemporáneos, compañeros de equipo y a Prudencio Indurain, nos desvela en esta vibrante biografía el lado más humano de uno de los mejores deportistas de la historia. A través de su personalidad, su voluntad de hierro y sus soberbias habilidades para dominar la bicicleta, Indurain fue descrito muchas veces como una máquina perfecta del ciclismo

Por otro lado, la editorial Cultura Ciclista anunció también recientemente la publicación de un nuevo libro sobre Indurain. En este caso, su publicación está prevista para junio. El libro, que está siendo escrito por el periodista Carlos Tigero, gran conocedor de la carrera del campeón navarro, se va a a titular La estela de Miguel. Induráin en 101 imágenes y recogerá todos los momentos importantes de su carrera en fotos, acompañados de los correspondientes comentarios explicativos. Esperamos ansiosamente este libro que promete tanto.

Y para terminar, ya que hemos comentado anteriormente que se han publicado muchos libros sobre Miguelón, y aunque estén agotados y nos los tengamos disponibles para su venta, os dejamos a continuación una relación de algunos de esos libros por si alguien quiere intentar conseguirlos de segunda mano para completar su colección.


Indurain. Corazón de ciclista. Benito Urraburu, Editorial Dorleta. 1993.

 

 

 


Miguel Indurain. Una vida sobre ruedas. Pablo Muñoz, Prensa Ibérica. 1994.

 

 

 


Miguel Indurain…y el mito se hizo hombre. Pablo Muñoz, Prensa Ibérica. 1997

 

 

 


Induráin. Una pasión templada. Javier García Sánchez, Plaza & Janes. 1998

 

 

 


Miguel Indurain. El señor del Tour. Josu Garai, Recoletos. 2002

 

 

Arribas y ‘Ocaña’: «Ha sido el mejor de la historia del ciclismo español»

Foto (c): Jesús Rubio / AS

Arribas, durante la presentación de ‘Ocaña’ esta mañana en Tipos Infames. (c) Jesús Rubio / AS

Carlos Arribas presentó esta mañana ante aficionados y periodistas su primer libro sobre ciclismo en solitario, Ocaña’, en la conocida librería Tipos Infames de Madrid. Antes de dicho acto, en el que compartió cartel y curiosidades con el gran Pedro Delgado, el cronista de ciclismo de El País resumió algunos detalles de la personalidad del genio de Priego y que se contienen en un volumen del que la semana pasada os ofrecimos nuestra correspondiente review.

«Ocaña ha sido el mejor de la historia del ciclismo español, aunque no por palmarés«, señaló resuelto Arribas durante una entrevista digital con sus lectores habituales, en la que también explicó por qué no se le tiene en tal consideración entre el público: «Cuando no ganaba, que era muy a menudo, o cuando se caía, otras tantas veces, la prensa española de la época no tenía ninguna piedad con él«. Además, «como su carrera como director deportivo no fue muy exitosa precisamente, el mundillo mezquino del ciclismo español de los ’80 hizo de tampón de su memoria. Se borraron sus hazañas sobre la bici para despreciar su mal genio y sus excentricidades al volante. Y después no se hizo nada por rehabilitarlo«.

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«A Ocaña se le puede definir por su carácter y su temperamento únicos, por su principal mandamiento, quizás, que no importaba tanto la victoria cómo la forma de conseguirla, siempre detrás de un riesgo, de una acción de audacia inesperada«, sostiene Arribas sobre ‘el Español de Mont-de-Marsan’, cuyas hazañas, advierte, «solo están al alcance de ciclistas que se consideren predestinados, que vean el ciclismo no como un juego (al ciclismo no se juega, como se juega al fútbol o al tenis), sino como una pelea, como el boxeo. Y las últimas que se han visto en el ciclismo contemporáneo, como, por ejemplo, lo de Landis en Morzine en 2006, desgracidamente poco después se comprueba que son más obra de la química que del alma«.

Es difícil con Ocaña no recurrir al paralelismo con otros mitos caídos, otros genios incomprendidos como José María Jiménez o Marco Pantani. Y Arribas no rehúye la comparación: «Les iguala el carácter, el temperamento, que fue el desencadenante de su destino. Su insatisfacción con lo establecido, el aliento que les obligaba a ser diferentes, y su capacidad para volar solos en las montañas«. Sobre el abulense, matiza: «Existen algunas similitudes (su carácter genial o excéntrico, su muerte joven y trágica, su carisma), pero también diferencias: Chava fue más conformista, no tenía la furia interior que consumía a Ocaña. Y con Chava era muy fácil ser amigo; con Ocaña, casi imposible«.

«Quizás el ciclismo actual no admita personalidades tan fuertes como la suya«, sentencia el autor. «Desde juveniles se amaestra demasiado a los chavales. El que no pase por el aro no llega. Está todo demasiado reglamentado«. Y deja claro: «No veo a ningún español capaz de ganar el Tour de Francia ni de repetir las hazañas de Ocaña, pero como dicen algunos, los españoles son de maduración tardía y habrá que esperar lo inesperado. Soy pesimista, pero habitualmente me equivoco como profeta«. Confiemos entonces y disfrutemos primero con este excelente ‘Ocaña’.

Review: ‘Ocaña’

«Lo que yo busco, por lo que yo soy ciclista, es atacar y mirar a los ojos de un rival, y verle en los ojos el miedo, y después del miedo, la derrota. Y cuando veo que está rendido, que está derrotado ya, me lleno de júbilo, es mi mayor alegría. El resto, el seguir solo, el ganar la etapa, los triunfos, los honores, todo eso es secundario, no es importante, son nada más que la consecuencia de la derrota del otro».

Como José Manuel Fuente ‘Tarangu’, cuya carga contra todo también se vio convertida en biografía –Ciclo de Dolor, que el autor cita en el libro y que llegó mucho antes, en 1977-, Ocaña está impregnado de dos cualidades que mueven toda su personalidad y que conviven grabadas a fuego en la novela homónima que Carlos Arribas y Cultura Ciclista han publicado hace apenas dos semanas. Son el fatalismo, esa manía tan española de hacernos sangre, imán para las catástrofes y el esperpento; y la voluntad de luchar, imponiendo acaso sobre esas dificultades un optimismo impostado.

No es éste el caso de Jesús Luis -el primero para una parte de su familia; el segundo, para la eternidad-, del niño que se dejaba las rodillas en los árboles de Vila, en la Vall d’Aran, y al que su madre llamaba a encerrarse en casa junto a su hermana Amparo a la hora de merendar para no sufrir en las chocolatinas de otros pequeños su propio hambre. El joven que no encontró cariño en un padre al que las torturas de su existencia han vuelto huraño, y que lo encuentra en Pierre Cescutti, su eterna inspiración deportiva; en Josiane, la mujer que le insufla en los pulmones París, y su clase; o simplemente, aquella Automoto «de color crema, con filos rojos» que con 14 años le abre los ojos y le dice que su destino respira goma y lana, y heridas, y traiciones.

Se odiaron como rivales y a la postre, se quisieron como amigos. Eddy Merckx y Luis Ocaña.
Se odiaron como rivales y a la postre, se quisieron como amigos. Merckx y Ocaña.

«Toda su carrera (…) se movió siempre entre el heroísmo y la tragedia, sin término medio, como su personalidad«.

Arribas conquista desde el primer minuto con el verbo inconfundible y adictivo de sus crónicas, y añade a esa habilidad narrativa de su vis periodística una densidad que no es maraña, sino jungla donde todo convive en armonía. No miente al explicar que los diálogos, donde el autor posee por completo la voz de todos los personajes, no son sino decorados de una obra de teatro en la que conocemos primero al violento ebanista del que se viste Ocaña mientras aún viste el lila del Stade Montois; al «cabrón, hijoputa» del que tiene que disfrazarse después para batir a su eterna némesis, Eddy Merckx, así como a los otros españoles ilustres -y de los que en ningún caso deja títere con cabeza-; y en bohemio, viticultor y comentarista de muchas placas y pocos caudales, en la tercera parte de un libro en el que los abundantes saltos narrativos sumergen aún más al lector en la acción.

‘Ocaña’ es una obra brillante y vibrante. Quien busque en sus páginas retrotraerse a la propia niñez, saldrá más que satisfecho; aquel que aspire a un relato cronológico y detallado de sus hazañas encontrará mucho más que eso. El retrato del ciclismo de la época, de las estrecheces y rencillas de las pequeñas taifas españolas -ora una y hegemónica, como fue el KAS antes del debut profesional del ‘Francés’; ora muchas, aliados por la patria o rivales enconados con la supervivencia en juego- y de los grandes rostros del ciclismo europeo de los ’60 y ’70 son todos ellos magistrales. La crónica del enfermo de la velocidad, del eterno apátrida al que sólo la posteridad le devuelve el cariño que buscó, demuestra que en la historia del ciclismo sólo quedan las huellas de quienes la mordieron a dentelladas, sin pensar en el puestómetro. Un libro imprescindible para cualquier aficionado y un título que quedará para siempre entre los mejores de la literatura ciclista en castellano.

‘Ocaña’, Carlos Arribas. Barcelona: Cultura Ciclista, 2013. 395 pp. 18’99€. Disponible aquí.